Carta del
Secretario General a la militancia del PCE
José L. Centella Gómez,
Secretario General / 02 enero 12
Camaradas:
En el año 2011, la campaña contra la crisis, la lucha contra
las medidas antisociales del gobierno, el avance del
movimiento republicano, la necesidad de exigir justicia,
verdad y reparación en relación con las víctimas del
franquismo, las movilizaciones de lo que se ha llamado 15 M
y las elecciones municipales, autonómicas y generales, han
centrado nuestra actividad. Ha sido un año duro pero tenemos
que reconocer que en estos retos el Partido ha sabido estar
a la altura de unas circunstancias difíciles, por lo que hoy
podemos presentar un buen balance del trabajo realizado. La
presencia del Partido en todo tipo de movilizaciones nos ha
dado credibilidad y prestigio entre los sectores que hoy
luchan contra las políticas neoliberales que tratan de
aprovechar la crisis para una refundación del capitalismo y
entre quienes exigen más democracia ya. Por otra parte, los
resultados electorales de IU nos permiten tener una mayor
proyección institucional y hacer que nuestras propuestas
tengan una mayor posibilidad de hacerse visibles. Por todo
ello reitero la felicitación que el último Comité Federal
hizo extensiva a toda la militancia del PCE.
Hemos situado al PCE en el terreno de la política, ahora se
trata de avanzar también en la consolidación de la
organización, en desarrollar los acuerdos del XVIII
Congreso. Para ello, durante este 2012 debemos priorizar las
tareas relacionadas con la reconstrucción de las estructuras
territoriales y sectoriales del Partido, especialmente las
de base, para que así pueda ser más eficaz nuestro trabajo.
Tenemos que tener muy presente que 2012 va a ser un año en
el que se endurecerá la confrontación capital-trabajo, vamos
a sufrir la ofensiva del capital para acentuar la salida
antisocial de la crisis, veremos cómo la lucha de clases se
nos presenta en estado puro, cómo el capital va a intentar
una nueva vuelta de tuerca en disminución de derechos
sociales, en recortes de los restos de las conquistas
laborales y sociales conseguidas durante años de luchas
obreras, y también cómo se plantearán más retrocesos
democráticos que acaben por vaciar de contenido o anular
directamente las partes positivas que tenía la Constitución
del 78 y todo ello con el fin de imponer un nuevo sistema
social, laboral e institucional que haga más fácil
implementar las políticas ultraliberales y asegurar así el
dominio de las fuerzas del capital sobre las del trabajo.
Para enfrentar esta ofensiva necesitamos de un Partido mejor
estructurado y organizado.
No debemos olvidar que el capital está tratando de conseguir
sus objetivos desde el apoyo y con el consenso de amplias
masas de trabajadoras y trabajadores a los que ha conseguido
convencer de que son necesarios sacrificios colectivos para
salvar la economía. Se intenta convencer a la mayoría de la
población de que lo importante es asegurar una acumulación
de capital en manos de la banca y el gran capital como mejor
camino hacia la creación de empleo, por ello, la lucha de en
el terreno de las ideas es algo tan importante como la lucha
social y la movilización de la calle.
Tenemos que ser capaces de explicar la verdaderas causas de
la crisis, explicar que no es verdad que hemos vivido por
encima de nuestras posibilidades, sino que la realidad es
que una minoría se ha llevado los beneficios del trabajo de
la mayoría de la ciudadanía y que ahora, cuando ha
malgastado estos beneficios, quieren seguir acumulando
capital a costa del sacrificio de esa misma ciudadanía a la
que han llevado a la crisis. Tenemos que ser capaces de
explicar cómo es el propio sistema el que genera esta crisis
y que por tanto es necesaria su sustitución por otro sistema
que permita una vida justa, solidaria con la plena
realización del ser humano, es decir conseguir ganar la
hegemonía ideológica del socialismo frente al capitalismo.
Tenemos que ser capaces de demostrar cómo no es justo pedir
sacrificios a quienes no han provocado la crisis, sino
exigir reparación a quienes son responsables directos de la
misma y además ser conscientes de que sin cambios
estructurales no habrá una salida social a la crisis, salida
que no sólo es posible, sino que es la única que puede
garantizar un futuro democrático y digno para la mayoría de
la población.
En esta confrontación de clase, los métodos deben ser los
más avanzados posibles, los más abiertos posibles, pero sin
olvidar que el objetivo de nuestra lucha seguirá siendo la
necesidad de alcanzar la hegemonía de las ideas de
solidaridad y justicia social, frente al individualismo
insolidario que sustenta al capital, ganar la batalla a los
medios de comunicación que intentan alienar a la mayoría de
la población para que aplauda las políticas que benefician
al capital como si fueran en beneficio propio.
Por lo tanto no se trata sólo de ganar espacio en la
movilización, de repetir con acierto que es la hora de la
calle, se trata, al mismo tiempo, de avanzar en la
alternativa teórica, de modelo de sociedad y de organización
que se necesita para mejorar nuestra capacidad lucha en la
perspectiva de la transformación social. Por ello el Comité
Federal ha convocado para junio la Conferencia Política del
Partido, Conferencia que debe ser un acontecimiento
importante en la que deberemos discutir en profundidad, de
forma clara y abierta cómo actualizar, concretar y
desarrollar los acuerdos Congresuales que nos permitan
construir el PCE que se necesita en estos momentos de
tiempos difíciles, un PCE activo, visible y organizado, con
la voluntad de no querer ocupar el espacio que abandona la
socialdemocracia ni situarse en el sectarismo
autocomplaciente que nos aísla y margina porque sabe que
sólo desde la más amplia convergencia social y política se
refuerza y fortalece.
Este año será también el de la X Asamblea Federal de IU.
Los/as comunistas debemos contribuir a su éxito desde el
desarrollo de los acuerdos de la IX Asamblea, concretando y
avanzando en la propuesta política y en su proceso de
Refundación para ampliar las alianzas desde la política,
nunca desde el reparto de espacios de poder interno o
externo. Una Asamblea que nos permita avanzar en la
construcción del bloque social y alternativo que hoy se
necesita para derrotar las políticas de ajuste, para
fortalecer a una Izquierda Unida en la que el PCE se sitúa
como una fuerza más, repetimos de nuevo, sin ninguna
pretensión totalizadora pero en la que tampoco admitirá
ningún tipo de marginación.
Al mismo tiempo tenemos que seguir avanzando en la
consolidación del movimiento republicano como una
alternativa real que gana cada vez más peso entre la
juventud. Para ello debemos conseguir que el encuentro
republicano que se celebrará en Madrid el próximo 21 de
Enero marque el nacimiento de una nueva etapa hacia la III
República en la que el Partido no tiene ningún interés de
capitalizar nada sino de ser parte activa para que el
proceso constituyente, que ya esta realizándose, no sea
ganado por la derecha social y política que necesita a la
monarquía como garantía del mantenimiento de sus
privilegios, sino las fuerzas de izquierdas
anticapitalistas, republicanas y federales construyendo la
III República española.
En definitiva nos espera un año todavía más duro que el
acabamos de terminar, pero también será un año de
consolidación de avances, de recuperación de la ilusión en
la posibilidad de ganar la batalla de una salida social,
anticapitalista y democrática a la crisis.
A todo ello convocamos a la militancia del PCE, al
fortalecimiento del Partido, a desarrollar nuestra política
de alianzas, a trabajar en el sindicalismo de clase
sociopolítico, a demostrar que estamos en condiciones de
construir el socialismo en este Siglo XXI.


